Quédate conmigo en medio de la tempestad, abrázame en medio de mis tormentas y juro que sí te quedas, cuando todo pase y llegue la calma; te mostrare el tesoro que se esconde al final de mi arcoíris.
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La noche está perdiendo su magia.
Cae la noche, por relatos estoy enterado que era mágica, romántica y amigable, pero todos concuerdan en lo mismo, la noche está perdiendo su magia. Hablo de la magia de salir a caminar con tus amistades y conocer gente nueva, disfrutar el aire fresco tan característico que solo bajo la luz de la luna se da. La magia está quedando en segundo plano y el miedo se apodera de las personas, hoy en día una calle vacía es lo más impredecible que te puede tocar vivir, una persona caminando en ella es como un fantasma y si a lo lejos ves un puñado de personas, entra la desconfianza y el temor en nuestro cuerpo. Entonces ¿Qué debemos hacer para que la noche recupere su magia?
“¿QUE EDAD TIENES? De las preguntas más absurdas que nos pueden hacer en la vida es qué edad tenemos. Porque no, nos da ninguna pista de a quién tenemos delante. Yo la verdad es que no lo sé. Ni me importa. Porque lo importante no es cuantos años tenemos, sino en cuántos de ellos hemos vivido. Yo prefiero decir que tengo 42 miradas que me han hecho sonreír y un par que me desnudaron el alma. Tengo 2 “Te quiero” suicidas que dije sabiendo que quien tenía delante no me quería a mí. También tengo 14 abrazos inolvidables, 3 de ellos irrepetibles porque quien me los dio ya no está. Tengo unos 35 “Lo siento” de los cuales 3 jamás me perdonaron. Tengo 6 noches de hospital al lado de alguien que me importaba y 7 madrugadas pensando en una persona a quien no le importaba yo. Tengo unos 5.200 besos, pero solo me acuerdo de 6. Tengo 4 veranos que fueron infinitos y 3 inviernos demasiado fríos. Y solos. Y tristes. Tengo 25 noches sin dormir y algunas lágrimas gastadas en cosas que no importaban. También tengo 4 lágrimas muy amargas invertidas en algo que merecía llorar durante años. Tengo 10 carcajadas de esas que hacen que te falte el aire y 105 sonrisas por compromiso. Tengo 9 deseos de infancia que nunca cumplí. Tengo 3 consejos recibidos que entendí mucho tiempo después. Tengo unas 5 camas donde me acosté sin querer estar y 1 donde hubiera matado por despertar. Tengo 5 errores que volvería a cometer y 2 de los que me arrepiento mucho, aunque solo un poco. Tengo miles de cenas, pero pocas como aquellas 3. Y tengo 43 escalofríos que me han recorrido el cuerpo entero. 120 conciertos, 350 películas… y no soy capaz de contar las canciones. Tengo 31 tardes en un parque viendo la vida pasar con mis amigos. Y 500 tardes más recordándolas unos años después. Tengo 5 adioses. En dos de ellos nunca quise despedirme en realidad. Tengo 1 solo Dios el cual nunca me ha fallado. Tengo tantas cosas por decir que nunca diré y tantas que me tendría que haber callado. Para quién quiera saberlo, esa es mi edad. Y no tengo ni idea en cuántos años cabe todo eso.”
— Te deseo lo suficiente.
